Nuestras piezas son hechas íntegramente a mano, por lo que son únicas. No hay dos iguales.
Para su fabricación utilizamos únicamente elementos naturales, y mediante técnicas que garantizan al 100% la nula toxicidad de las piezas de cara a salvaguardar la salud de los animales acuáticos. Las rocas son lavadas minuciosamente, para minimizar la posible turbiedad en el agua cuando están recién introducidas en un acuario. La madera está perfectamente curada y tratada para evitar que se produzca pudrición descontrolada.
Cuando se incluyen plantas, son solo aquellas aptas para ser enraizadas directamente sobre los elementos, sin que necesiten sustratos de ningún tipo.
Finalmente, los adhesivos utilizados tienen un comportamiento totalmente atóxico en contacto con el agua, la cual de hecho promueve su rápido forjado y cristalización. Jamás utilizamos esmaltes, barnices, pinturas o cualquier otro elemento que con el tiempo se pueda degradar en el agua, con consecuencias imprevisibles. Es algo que se detecta con frecuencia en gravas decorativas artificiales de bajo coste, así como en figuras, que a pesar de ser presentadas como válidas para ser sumergidas, terminan ocasionando graves problemas. Nosotros podemos garantizar la seguridad de nuestras piezas en el medio acuático.
